dimarts, 26 de gener de 2010

¿Esto es el Villarato?



Tenía a Alfredo Relaño, director del Diario As, por un gran periodista, de los mejores de este país. Todos sabemos que la objetividad no existe, pero sus editoriales denotaban honestidad. Reconocido merengue, nunca le han dolido prendas en reconocer los méritos del FC Barcelona cuando los azulgrana han sido mejores, cosa que no muchos pueden decir, tampoco en el bando contrario cuando las cosas han sido a la inversa.

Dicho esto, lamento que, esporádicamente, el fantasma del Villarato se apodere de Alfredo y le convierta en el periodista que no es, en el editorialista paranoico y victimista que fuerza portadas como la de hoy, comparando el manotazo de Cristiano Ronaldo que le rompió la nariz a Mtiliga con un forcejeo entre Messi y Marc Valiente. Dice Relaño que el argentino hizo lo mismo que Cristiano, pero sus aspavientos no rompieron ninguna nariz. Además, en esa acción, el árbitro amonestó a Marc Valiente y no a Messi. Justo lo contrario ocurrió en el Real Madrid-Málaga, donde Cristiano fue expulsado y Mtiliga… hospitalizado con la nariz como Vitaly Klitschko.

Creo que, a cualquiera con dos dedos de frente, no hace falta explicarle por qué una acción no tiene nada que ver con la otra, pero en fin, pongamos un ejemplo que lo clarifique del todo.

Imaginemos que una señora muy apuesta y muy Cristiana ella, va por la calle tan tranquilamente, luciendo palmito con sus Manolo Blahnik y su vestido de Versace cuando, tras una esquina, aparece un ladronzuelo y le intenta robar su bolso de Louis Vuitton. Ella intenta escapar y, tras zafarse del primer agarrón, sigue corriendo. Pero el caco vuelve a las andadas. Entonces, recordando aquel curso de defensa personal que hizo en una excursión del club de Bridge, le suelta una hostia sin mirar atrás, con la mano abierta, a lo Bud Spencer. En el primer intento le da al aire, pero en el segundo le deja la nariz mirando a Cuenca. Entonces, el ‘amigo de lo ajeno’, denuncia a la señora por agresión y, tal como esta la justicia en este país, a la pija le cae un puro. Aunque eso sí, su marido, un prestigioso constructor, recurre la sentencia para evitar que su esposa pase dos semanas en el calabozo.


El caso es que, unos días antes, a la vecina de esa señora, con la que siempre rivalizan por ver quién viste mejor, le pasó algo parecido, según dicen en la comunidad de vecinos. Resulta que ésta, que es argentina, también fue víctima de un intento de robo cuando paseaba por la urbanización. El caco, que era muy Valiente, la agarró por detrás como si fuera un perro cachondo, sin dejarla escapar a pesar de los aspavientos que Doña Lionela hacía para liberarse. Pero entonces, cuando todo parecía perdido, apareció el guardia de Prosegur, que detuvo la acción y sancionó al caco por su intento de robo con inmovilización. La señora pudo volver a casa y contarle a su marido lo que había sucedido, y brindaron por ello tirándose unas botellas de champán francés por la cabeza.

Sin embargo, ahora, en el periódico de la comunidad de vecinos, afín al marido de la señora condenada, están que trinan. Dicen que la argentina salió indemne de una acción similar, y añaden que todo es por culpa del alcalde, que no traga al constructor y, en cambio, es muy amigo del Sr. De Las Puertas. Mientrastanto, el caco ha pedido hora con el cirujano plástico que operó a Belén Esteban.


dijous, 24 de desembre de 2009

Vender burras



Ya es Navidad, y en esta época del año, además de montar el Belén, comprar regalos para la familia y comer hasta reventar, se cumple otra tradición milenaria: la venta de burras en la prensa deportiva. No hay Liga. Los jugadores están de vacaciones y las páginas del periódico no pueden salir en blanco, ni siquiera en la prensa ‘amiga’ del Real Madrid. De algo hay que hablar.

Los medios barceloneses cuentan con una ventaja. Siempre pueden alargar hasta el 2 de enero, cuando vuelva la Liga, recordando un 2009 histórico para el Barça. Además, les ha caído del cielo todo el lío con los precandidatos a las elecciones presidenciales. Se va Joan Laporta. ¿Llegará Sandro Rosell? ¿Alfons Godall rajará de Jaume Ferrer por liarse la manta a la cabeza y encabezar él solito una candidatura? En fin, el tema da para entretenerse en él unos cuantos días.

En Madrid, en cambio, la cosa está más canina. Lo del Barça de las seis copas ha sido un duro revés y, como a nadie le apetece seguir hablando de eso, hay que ilusionar al personal con otras cosas. Mientras, alguno dice que, sin el árbitro noruego de Stamford Bridge, ni hexacampeonato ni nada. Ya le han vuelto a esconder las pastillas contra la barcelonitis. Otro, que los seis goles que le cascaron al Zaragoza son una respuesta a los seis títulos del Barça. Espera, que me río y sigo. En fin, que es Navidad, y además de la mula y el buey, también están las burras.

Burra 1. Le conceden el Balón de Oro y el FIFA World Player a Leo Messi, y un par de días después sale MARCA con una portada asegurando, en base a unos criterios de lo más subjetivos, que ‘CR9 es más completo que ‘La Pulga’. Genial el apartado Faltas y Penaltis, en el que le conceden un 9 a Cristiano Ronaldo y un 7 a Messi. ¿Alguién recuerda dónde han ido los últimos penaltis con máxima presión que ha lanzado el portugués? Una pista: Champions League 2007-08, semifinal en el Camp Nou y final en Moscú. En fin, ¿que Cristiano es mejor? Pues muy bien, pa’ ti la perra chica, pero me parece una reacción tan infantil como cuando, desde Barcelona, se catalogó el Balón de Oro de Fabio Cannavaro como Balón de Hojalata.

Burra 2. El nuevo Cristiano prefiere fichar por el Real Madrid que por el Barça. Hablamos de Eden Hazard, del Lille. Un muy buen jugador de sólo 18 años, pero que todavía tiene muchísimas cosas por demostrar. Ya hemos leído y oído miles de veces que si éste, el otro o el de la moto, son el nuevo tal o el nuevo cual. Por ejemplo, Mantorras, del Benfica, era el nuevo Ronaldo. Allí sigue, el pobre, en Lisboa y medio cojo. Alipio, un portugués que fichó el Castilla, era el nuevo Messi. No juega ni en el juvenil blanco. Haruna Babangida, que hizo una pretemporada con el Barça de Van Gaal con sólo 15 años, se iba a comer el mundo. Ahora, con 27, ha terminado el 2009 en un club descendido a la segunda división rusa. Hay que tener cuidado con las burras. Las hemerotecas son muy traicioneras.

Próximamente, en sus pantallas, Burra 3. De los productores de Burra 1 y Burra 2…


dijous, 10 de desembre de 2009

Canguelo 2.0



Tenen por, i és normal. Aquesta temporada organitzen la final de la Lliga de Campions al Bernabéu, i el seu pitjor malson seria veure Carles Puyol alçant l’orelluda a la llotja de Florentino. Consti que, quan dic que tenen por, ho dic amb coneixement de causa, perquè milers de culers van tenir la mateixa sensació fa onze temporades. Facin memòria.

El 1999, la final de la Champions es disputava al Camp Nou. El Barça, enquadrat en el ‘grup de la mort’ més mortífer de la història, amb el Manchester United i el Bayern de Munic com a companys de viatge, va caure a les primeres de canvi. El Reial Madrid, que defensava el títol, va accedir als quarts, on va quedar emparellat amb la revelació del torneig, el Dinamo de Kiev. Cap aficionat blaugrana va respirar tranquil fins que el conjunt ucraïnès, liderat per Rebrov i Xevtxenko, es va carregar els blancs. La final, segur que ho recorden, l’acabarien disputant els dos rivals del Barça en la primera fase, el Manchester United i el Bayern de Munic, amb final apoteòsic i títol per als ‘red devils’.

Han passat onze anys des d’aquell episodi i, ara, la situació és a la inversa. El Barça viu, segurament, el moment més dolç de la seva història. Ho ha guanyat absolutament tot en l’últim any, i la inèrcia positiva no s’ha aturat, ni sembla que s’hagi d’aturar. Sí, han hagut de suar la classificació per als vuitens de la Champions fins el darrer partit, però el temps ha demostrat que el grup s’ho valia. Preguntin quants dels segons classificats voldrien enfrontar-se als blaugrana en la següent fase de la màxima competició europea. Si troben algun valent, m’avisen.

El Reial Madrid, que també s’ha classificat per als vuitens de final amb brillantor, guanyant a Marsella un partit que no era fàcil, és molt millor que aquell Barça de la temporada 1998-99, incapaç de superar la fase de grups dos anys consecutius. És cert que, des de fa cinc anys, els blancs no passen de vuitens, però enguany són ferms candidats a lluitar pel títol. La forta inversió de Florentino Pérez, amb una despesa de més de 250 milions d’euros en fitxatges, no contempla un adéu continental prematur. I, evidentment, tampoc contempla veure l’etern rival aixecant la Copa d’Europa a casa seva, una situació que, per altra banda, posa d’allò més calent, en el sentit més sexual de l’adjectiu, a l’aficionat culer.

En definitiva, és normal que desitgin treure’s d’enmig el Barça quan abans millor. És comprensible que intentin autoconvencer-se que els de Guardiola ja no són el que eren, que ja els coneixen el sistema de joc i que ho passaran malament, que la plantilla és curta i no arribaran tots sans a final de temporada... Tot això és normal. És exactament el mateix que feien els culers fa onze anys, fins que va aparèixer el Dinamo de Kiev en pla sicari. Ara bé, una cosa a favor si té el Reial Madrid. En cas que el Barça reediti el títol, els salva que Joan Gaspart ja no tingui accés a la sala de megafonia del Bernabéu. Si no, no dubtin que l’actual president del Sant Andreu intentaria tornar a fer sonar l’himne blaugrana a tot drap a l’estadi blanc. És un catxondo.


dimarts, 8 de desembre de 2009

Ventajismo



En numerosas ocasiones, he oído a varios compañeros de profesión afirmar que están capacitados para analizar si el planteamiento táctico de un partido es correcto o no, si una alineación está bien hecha o no, o si el entrenador acierta con los fichajes o no. Lo hacen básandose en un argumento muy simple: tras muchos años viendo fútbol y escribiendo crónicas, están seguros de haber adquirido tanto conocimiento como cualquier entrenador, incluso como el más laureado del mundo. Ese mismo argumento permitiría a cualquier jubilado español convertirse en Norman Foster.

Los técnicos, normalmente muy celosos de su trabajo, se preguntan con cierta sorna con quién ha empatado o a qué alevín de barrio ha dirigido aquel que critica su laburo desde las páginas del periódico. Se preguntan como ese personaje puede opinar con tanta suficiencia sobre ciertas cosas si no tiene ni la etiqueta de anís del mono del curso de entrenadores, si sólo ha jugado a fútbol en partidos de solteros contra casados, si lo más cerca que ha estado de dirigir a un equipo ha sido a los manillares de un futbolín.

La clave es el ventajismo, esa actitud que convierte todo lo difícil en sencillo, la que resuelve todos los problemas con pasmosa facilidad… pero siempre a toro pasado. Manuel Pellegrini, por ejemplo, puede dar fe de ello. Le critican hasta los ejercicios de los entrenamientos, pero me gustaría ver a los mandos del Real Madrid a más de uno de esos que tanto saben. Quizás lo de Alcorcón se quedaba en una simple anécdota.

Lo mismo ocurre con Pep Guardiola, a pesar de que el técnico azulgrana convierte en oro prácticamente todo lo que toca. Aún así, tiene que aguantar veladas críticas por el fichaje de Chigrinskiy, por alinear a Messi en un partido ‘intrascendente’ en el que desgraciadamente se lesiona, o por no darle minutos a Bojan… Imagínense por un momento qué pasaría si el de Santpedor le diera más minutos al canterano, obviamente en detrimento de Ibrahimovic, por el que el Barça pagó un pastón este verano. Lo fríen, seguro.

Pero no se preocupen, porque el ventajismo lo resuelve todo. Si un día Chigrinskiy despierta y se convierte en el Beckenbauer de Donetsk, ninguno de los que hoy se descojona con los 25 millones que pagó el Barça por él va a salir a reconocerlo. Y si no, recuerden la ‘ilusión’ que hizo la llegada de Piqué hace un par de temporadas. En fin, que se puede criticar, sólo faltaría, pero no seamos ventajistas ni queramos tener siempre la razón, que se nos ve el plumero de mala manera.


dijous, 3 de desembre de 2009

Laporta y los crucifijos


No soy Pipi Estrada, pero yo también estuve la madrugada del domingo al lunes en la ‘fiesta de Laporta’. No se trataba, como el propio presidente del F.C. Barcelona ha asegurado, de una celebración privada, ni mucho menos. La discoteca Luz de Gas estaba abierta, como cualquier otra noche de domingo, a todo el mundo. Dentro habría unas sesenta personas. La mayoría periodistas deportivos, y algunos de ellos de medios madrileños, todos en Barcelona por la disputa del clásico.

Al principio no me di cuenta, pero al cabo de un rato alguien me advirtió que Joan Laporta estaba en la sala. No me sorprendió demasiado, ya que me lo había encontrado alguna otra vez allí. Como cualquier hijo de vecino, tiene todo el derecho del mundo a divertirse y a tomar una copa, dos o las que sean con sus amigos. Sólo faltaría. Pero Laporta fue poco discreto. Sabía que la discoteca estaba repleta de periodistas, que los móviles de última generación los carga el diablo y, aún así, en medio de la pista, se desfasó más de la cuenta. Demasiado.

Las fotos que publicó La Gaceta, periódico del Grupo Intereconomía, hablan por sí solas. Ellos han defendido su salida a la luz argumentando que la juerga de Laporta es noticia. Para mí, presentarlo como ellos lo han hecho es sensacionalismo, pero allá cada uno con su ética profesional y su hipocresía. El que nunca haya tomado una copa de más o nunca haya salido de una discoteca como las cabras que levante la mano. Es obvio que Laporta es el presidente del F.C. Barcelona, que lo es 24 horas al día y que esto es como lo de la mujer del César, que no vale con serlo, sino que también hay que parecerlo. Pero que no engañen a nadie, que ya sabemos de qué pie cojea cada uno.

Al presidente del Barça, desde hace tiempo, le tienen ganas desde muchos sectores, básicamente por proyectar su ideología independentista desde el cargo que ostenta. Actitud que, dicho sea de paso, no me parece bien. Laporta es el presidente de todos los culés, de los independentistas y de los no independentistas. Por mucho que él quiera, cuando habla públicamente es imposible disociar al Laporta persona del Laporta presidente del Barça. Pero ese es otro debate.


Volviendo al tema, Laporta le ha puesto en bandeja a todos sus 'enemigos' una oportunidad de oro para que se queden a gusto. Lo del champán francés habla bien a las claras de por dónde iban los tiros. Todos esos son los mismos que hoy decían, en una de sus fantásticas tertulias, que la petición de que se quiten los crucifijos de las escuelas públicas es una muestra de lo inmadura que es la sociedad española. Claro que sí. Es mucho más maduro inculcarles a los niños, desde bien pequeños, en qué tienen que creer y a quién le tienen que rezar. Que no tengan ni siquiera la oportunidad de saber lo que hay y, una vez conocido, elegir. Seguro que les encantaría hacerlo también con las ideologías políticas. Panda de demócratas...

dilluns, 26 d’octubre de 2009

Sumos Pontífices




Una vez, uno de los mejores periodistas deportivos de este país, sobre todo en el ámbito del baloncesto, me aconsejó, medio en broma o medio en serio, que no ‘pontificara’. Lo hizo tras oír mi locución de un partido de la ACB en la que los árbitros habían sido determinantes con un par de decisiones erróneas en los instantes finales. Para mí –y lo decía abiertamente apoyándome en unas imágenes indiscutibles-, los colegiados habían influído claramente en el signo del partido, muy ajustado en todo momento.

Hoy, años después de aquel consejo-reprimenda, sigo pensando que no hice mal en señalar a los árbitros como responsables. No pedí su ejecución pública ni que les hicieran tragar los silbatos. Simplemente dije que se equivocaron y, afortunadamente, tenía unas imágenes que apoyaban mi discurso. Pero, a pesar de todo, el término ‘pontificar’ caló hondo en mí. Y es que los periodistas, sobre todo los deportivos, tenemos tendencia a eso, a pontificar, a creernos en posesión de la verdad absoluta, a tener siempre la solución a todos los problemas, a saber más que nadie, como si fuéramos los mayores expertos del mundo en cualquier materia. A veces nos creemos Dioses, y la mayoría no hemos sido ni monaguillos de las religiones deportivas sobre las que opinamos como auténticos profetas. Exigimos autocrítica a los demás, pero muchas veces ni nosotros mismos sabemos lo que es eso.

Opinamos sobre táctica futbolística sin haber entrenado ni a un equipo de alevines y, cuando nos lo echan en cara, todavía tenemos la desfachatez de responderle al entrenador de turno que, con el tiempo que llevamos viendo fútbol, sabemos tanto o más que él. Apliquen esa teoría a las películas de dos rombos y piensen si tendrían narices de decirle a Nacho Vidal que, con las horas de visionado que tienen en su historial, le darían sopas con hondas en lo suyo...

También opinamos sobre si tal o cual es el cáncer del vestuario, y la mayoría no hemos entrado nunca en él ni sabemos lo que sucede ahí dentro. O sobre si tal fichaje rendirá o será un fiasco, y todo lo que sabemos lo hemos visto en un par de resúmenes con sus mejores jugadas. Un día elevamos a los altares a un equipo, y al día siguiente, tras una derrota, lo hundimos en la miseria. Convertimos a clubes y deportistas en ángeles o demonios indistintamente y en cuestión de horas, y ni siquiera nos escandalizamos por ello.

Un ejemplo claro es el Barça. Empata en Valencia, pierde contra el Rubin Kazan y saltan las alarmas. ¿Se habrá acabado un ciclo? Cuatro días después, ganan 6-1 al Zaragoza y, sin que se nos caiga la cara de vergüenza, decimos que el Barça de la excelencia futbolística nunca se había ido. ¿En qué quedamos? Pues, seguramente, en que siempre queremos tener razón, pero olvidamos que nuestros lectores, oyentes o televidentes tienen memoria. Como dijo el técnico del Athletic Club, Joaquín Caparrós, “en el fútbol se pasa de puta a monja en cuestión de horas”. Sin embargo, con un poquito de coherencia, sentido común y autocrítica, todo sería mucho más sencillo y, sobre todo, creíble. ¿No creen?


dijous, 15 d’octubre de 2009

Messi i l’Argentina





Ahir vaig invertir part de la matinada en seguir en directe “La Batalla del Río de la Plata”. Va ser un encert total batejar així el duel de classificació pel Mundial 2010 entre l’Uruguai i l’Argentina, perquè de futbol gairebé no n’hi va haver, però entrades dures, bofetades i joc brut, tot el que vulgueu i més.

El d’ahir va ser el primer partit sencer que he vist de l’Argentina de Maradona. Als quinze minuts vaig arribar a la conclusió que, si no canvia molt la cosa, serà l’últim. Quin avorriment! A què juguen, els argentins? En qui s’inspiren? En el Wimbledon del ‘patadón y tentetieso’? Durant més de 80 minuts, la ‘albiceleste’ no va ser capaç de fer ni tres passades seguides. Rifaven la pilota constantment i se la treien de sobre amb una puntada indiscriminada quan tenien un rival a menys de dos metres. En definitiva, l’Argentina no juga a res, però sembla que els únics culpables d’aquesta situació són Diego Armando Maradona, que tàcticament és un amater, i Leo Messi, a qui reclamen que sigui el jugador decisiu que és al Barça.

A l’Argentina es sorprenen perquè Messi passa desaparecebut amb la seva selecció. I a mi em sorprèn que, veient com juga l’albiceleste, els sorprengui que no entri en joc. Si Xavi Hernández fós de Corrientes i Andrés Iniesta de Tucumán, “another chicken would sing”, que diria aquell. Però com pretenen que Messi sigui decisiu, si li arriben tres pilotes per partit i són autèntics melons llançats gairebé a traïció des de la defensa? L’esfèrica mai li arriba al peu (ni a dos metres del peu, tampoc), i entre que corre a buscar-la i encara porteria, ja té dos defensors a sobre.

Ahir, a Montevideo, el blaugrana havia de baixar més enllà de la línia de mitjos per poder rascar alguna pilota. Només hagués pogut entrar en el partit repetint una jugada com aquella contra el Getafe, marxant de tota la selecció uruguaiana. Però, segurament, ara no tindria cames. En fi, que les crítiques a Messi em semblen del tot injustes. Espero que Grondona accepti, finalment, l’entrada d’Òscar Ruggeri en l’staff tècnic de l’Argentina, perquè Maradona pot ser un bon motivador, però tàcticament és un zero. Si no intervé algú que posi ordre en aquesta anarquia estratègica de l’albiceleste, al Mundial tindran tant perill com la selecció d’Hondures, la de Federico Trillo. Viva Honduras!


dilluns, 28 de setembre de 2009

Peor que la gripe A




Aunque no se lo crean, la gripe A no es la pandemia más peligrosa que asola a nuestra civilización. Hay una enfermedad mucho peor. Se llama ‘Villarato’. Los laboratorios farmacéuticos de todo el mundo están buscando una fórmula que acabe con el virus, un peligroso bacilo que provoca delirios, paranoia y demencia, mucha demencia.

El Ministerio de Sanidad está muy preocupado, porque no hay máscaras que valgan contra el ‘Villarato’. Los que sufren de este mal van por la vida totalmente desenmascarados. Sólo llevan un plumero, pero se les ve a kilómetros de distancia, así que estén al loro. Y es que, cuando uno siente dentro el ‘Villarato’, está perdido. Ve favores arbitrales por todas partes hacia el Barça. Pisan a Messi, pero es la tibia del argentino la que va descaradamente a por los tacos de Weligton. ¿Qué esperaban? Es argentino, un provocador nato. El árbitro no ve un claro penalty en el área malagueña, pero la amnesia borra cualquier comentario al respecto de las crónicas, que ceden ese espacio a una supuesta falta previa al 0-2 que, por supuesto, evitó la victoria del Málaga. Y encima, en el 0-1, en el cual Ibrahimovic no estaba en fuera de juego por muy poco, va el trencilla y deja que el sueco continue la acción. Yo pensaba que el fuera de juego era o no era, pero el otro día me enteré de que, si no era por muy poco, también se podía pitar. ¡Cada día sé más de fútbol!


Pero la cosa no queda ahí, porque el ‘Villarato’ es sibilino, y si lo tienes dentro, te hace ver hasta delitos punibles con penas de cárcel. Te llegas a creer, y de hecho lo escribes, que la Federación rapta a los porteros para que se vayan a Egipto de ‘bolos’ y el Barça pueda meterle los goles que quiera al Atlético de Madrid. En cambio, permiten que Bojan se quede en Barcelona y no vaya a jugar medio cojo con España a los pies de las pirámides. Increíble, lo de estos tíos de la RFEF. Pero no es de extrañar. Si la convocatoria la hacen, entre otros, culés confesos como Fernando Hierro


En fin, no sé qué pensaran ustedes, pero yo estoy muy preocupado. Creo que no estoy contagiado, al menos de momento… Veo que los árbitros fallan, como falla todo el mundo en sus trabajos, pero contra todos. Lo que pasa es que los errores a favor o en contra de los grandes tienen más trascendencia porque hay tres mil cámaras y ocho mil periodistas pendientes de cada detalle. Además, ¿no les parece normal que le piten más faltas a favor a un equipo cuando tiene la posesión del balón el 70% del partido?

En fin, ya no sé que pensar. Aunque eso sí, les aseguro que, como un día me contagie, soy capaz de soltar que si el Real Madrid gana la Liga será porque Villar, el instigador de este virus, no tuvo reparos en ponerse un día la camiseta merengue. Puestos a delirar, yo el primero.



dijous, 13 d’agost de 2009

Reflexiones del Macedonia-España



La selección española se ha enfrentado esta noche a Macedonia, ese país con bandera psicotrópica, nombre de postre y dos ciudadanos ilustres, hasta el momento anónimos pero capaces de comprar ellos solitos las 15.000 entradas disponibles para el partido.

Pues bien, mientras veía la segunda parte del amistoso –la única que he podido ver-, me he dado cuenta de que Carlo Ancelotti está pluriempleado y en el Chelsea no lo saben. Hoy estaba en Skopje. Había cámaras que lo atestiguan. ¡Si hasta ha dado órdenes a los del postre! ¡No me digan que el seleccionador macedonio, Mirsad Jonud, no tiene el mismo perfil que Ancelotti! El mismo perfil facial, se entiende, porque en lo fútbolístico, si a un equipo de Carletto le remontan un 2-0 en diez minutos, echa hasta al utillero. A éste, lo de la final de la Champions del 2005 no le vuelve a pasar.

A destacar la trepidante retransmisión de TVE. Si la próxima también la hacen Rivero y Butragueño, iré a por unas tilas. ¡Qué tensión! ¡Macho, que estáis narrando un partido de fútbol, no la Misa del Gallo! ¡Un poco de brío! ¿No se puede encontrar un término medio entre la cadencia de esta pareja y la sobreexitación de Esteva? Aunque una cosa sí tienen buena Rivero y El Buitre. Nunca sacaran a nadie del baño con los pantalones en las rodillas. Porque estoy seguro de que conocéis a alguno al que le ha pasado. Situemos la escena. Tarde de domingo, partido de tu equipo, ropa cómoda –léase pantuflas y chándal de la marca Diseño-, la cervecita fresca, las patatitas, las aceitunitas y los berberechitos… y la retransmisión de Esteva. Apretón -no por Esteva, sino por la mezcla de comida basura-. Entonces, aprovechando que estás solo en casa, dejas la puerta del servicio abierta para ir oyendo el partido. Y entonces, ocurre. Oyes ese grito de peligro que procede de la tele, parece que tu equipo está a punto de marcar y tú no te lo puedes perder. Tú no. Esprint hacia el salón sin mirar atrás. Los pantalones en las rodillas, para no perder tiempo. Ya casi tienes la tele al alcance, ya vislumbras pantalla… y de repente, ves que tu equipo acaba de cruzar la medular. Grande Esteva.

Y puestos a rajar, mis más sinceras felicitaciones al cámara que llevaba la máster del partido. Pese a que su jefe se ha obstinado en intentar humillarle obligándole a pillar plano desde Tirana, en la vecina Albania, el tío no se ha perdido casi nada pese a tener la cámara a 150 kilómetros del campo. Desde lejos, pero el partido se ha visto, no como el gol de Riera, que un poco más y no sale ni en el acta. Al final 2-3. Parecía que estos de Macedonia eran una ‘perita’ en dulce, pero un poco más y hacen 'gazpacho' con la Roja.

Cachondeo al margen, bonito el homenaje a Dani Jarque, tanto el de la camiseta como el de Riera, que le ha dedicado su gol.

diumenge, 9 d’agost de 2009

L'esport plora per Dani Jarque



Ahir va morir el capità de l’Espanyol, Dani Jarque. Tenia només 26 anys i esperava un fill amb la seva parella. Precisament, parlava amb ella per telèfon quan el seu cor es va aturar. Una mort com aquesta, per inexplicable i inesperada, et deixa consternat. No té cap lògica que un nano jove, fort i esportista, pugui marxar d’aquest món de forma tan fulminant. Va ser ahir i encara me’n faig creus. No m’entra al cap que en Dani Jarque ja no és entre nosaltres.

No vaig tenir el plaer de conèixer-lo a fons, però el seguia des que, fa uns quants anys, em va tocar fer alguns partits del juvenil de l’Espanyol per al Carrusel Catalunya de la Cadena Ser. Jugaven al Sot del Migdia, al costat de l’Estadi Olímpic de Montjuïc, i tenien un equip gairebé imparable. Jarque compartia aquell vestidor amb Carlos García, May, Crusat o Jonathan Soriano, entre d’altres. Tothom diu que era un gran paio. També era un gran futbolista.

Ni una setmana després de celebrar un dels moments més feliços de la seva història, amb la inauguració del nou estadi, l’Espanyol i tota la seva afició han rebut un cop fortíssim. Centenars de persones s’han aplegat a Cornellà-El Prat per compartir el seu dolor i deixar un últim rècord per a Dani Jarque en un estadi que encara no té nom. Posar-li el del capità de l’Espanyol seria el millor record per a un nano que ho va donar tot per la samarreta blanc-i-blava. Descansa en pau, Dani.